Antes de contratar

Preguntas que deberías hacer antes de contratar

Ocho preguntas honestas — las mismas que nosotros responderíamos sin problema si nos las haces a nosotros.

Como mínimo: quién queda como dueño del dominio y el hosting al terminar el proyecto, qué pasa si la relación se corta antes de tiempo, si el SEO técnico básico está incluido o se cobra aparte, y si vas a poder editar el contenido tú mismo después del lanzamiento. Cualquier agencia seria responde estas cuatro sin rodeos.

Un freelancer suele ser más barato para un proyecto puntual, pero es un solo punto de falla: si se enferma, se satura de trabajo o simplemente deja de responder, tu proyecto queda parado. Una agencia reparte el trabajo entre varias personas (diseño, desarrollo, estrategia), lo que da continuidad si alguien no está disponible. La diferencia de precio suele reflejar esa redundancia, no solo el logo.

Deberías serlo tú, siempre. Antes de firmar, pide por escrito que el dominio quede registrado a tu nombre (o al de tu empresa) y que tengas acceso directo al panel de hosting, no solo a una cuenta intermediaria de la agencia. Si una agencia se niega a darte esto, es la señal de alerta más clara que existe.

Pregúntalo antes de empezar: ¿te entregan el código fuente y los archivos de diseño? ¿Puedes migrar el sitio a otro proveedor sin perder el trabajo hecho? Una relación sana no depende de que nunca se pueda terminar — depende de que, si termina, no pierdas lo que ya pagaste.

Debería estarlo. Cosas como títulos y descripciones optimizadas, estructura de encabezados correcta, sitemap.xml, y que el sitio cargue rápido no son un servicio aparte — son parte de construir bien un sitio desde el día uno. Desconfía de un precio de diseño web que no incluya nada de esto.

Promesas de "#1 en Google garantizado" (nadie controla el algoritmo de Google al 100%), propuestas genéricas sin mencionar tu negocio específico, cero portafolio o casos verificables, y contratos que te dejan sin acceso a tu propio dominio o cuentas si dejas de pagarles. Cualquiera de estos, solo, ya es motivo para seguir buscando.

WordPress es rápido de lanzar y tiene miles de plantillas, pero cada plugin agregado es una puerta más para vulnerabilidades de seguridad, y las páginas suelen cargar más lento. Un desarrollo a medida tarda un poco más pero da control total sobre rendimiento y diseño. Para un sitio de presentación simple, WordPress alcanza; para e-commerce o algo que va a crecer, a medida suele salir más barato a largo plazo.

Ayuda mucho llegar con: tu logo actual (si ya tienes uno), 2-3 sitios que te gusten como referencia, los textos principales de tu negocio (o al menos una idea clara de qué quieres decir), y tus objetivos concretos (vender, mostrar portafolio, captar leads). No hace falta tenerlo perfecto — pero cuanto más claro llegues, más rápido arranca el proyecto real.

¿Tienes otra pregunta que no está aquí? Escríbenos, o mira cómo trabajamos con negocios de Maracay.

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